Signos comunes en padres e hijos
- Estrés parental persistente, agotamiento o sensación de abrumamiento
- Conflictos frecuentes o dificultad para gestionar el comportamiento de un hijo
- El niño muestra tristeza, preocupación o retraimiento sostenidos
- Cambios en el sueño, el apetito o la implicación escolar de un hijo
- El padre o madre se siente incapaz de afrontar la situación o culpable respecto a la crianza
- Rutinas familiares alteradas por dificultades emocionales o de comportamiento
¿Podría ayudar el apoyo en salud mental familiar?
Este cribado apoya la reflexión de padres y cuidadores. Un profesional cualificado puede evaluar las necesidades familiares y recomendar apoyo.
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